Se trata de un proyecto ambicioso, levantado en la parcela que ocupaba el restaurante L’Estimat, junto al puerto. La construcción original en una sola planta, data de 1927.
El proyecto consta de un hotel desarrollado en tres alturas, con un total de 24 habitaciones y un restaurante en planta baja, recayente al paseo marítimo.
La edificación mantiene la morfología original de tres plantas y casetón central con dos terrazas, una recayente al Paseo Neptuno y la otra a la playa de las Arenas.
Dada la profundidad de la parcela y su limitación edificable por el deslinde marítimo-terrestre, se han desarrollado dos patios de luces interiores en las medianeras al objeto de obtener un mejor aprovechamiento, vertebrando el espacio mediante un eje central. La solución de grandes huecos en fachada con persianas enrollables, busca recuperar un elemento de la iconografía vernácula en la composición arquitectónica, cuya función era proteger los interiores de la luz solar directa, permitiendo la circulación de aire. En las tonalidades para la carpintería de acceso al hotel y restaurante, así como en los pavimentos de la pérgola e interiores, se han utilizado materiales y revestimientos característicos valencianos. La colaboración con otro estudio de arquitectura y con un equipo de interioristas ha sido clave en esta obra.