El proyecto consiste en la reforma integral de una vivienda ubicada en la tercera planta de un edificio de los años 40, recayente a la calle San Nicolás, tal vez la más icónica de la ciudad, junto al Círculo industrial y la “Casa del Pavo”, en un entorno donde predomina la arquitectura modernista.
La propuesta invierte las zonas de noche y de día respecto al estado existente, unificando en fachada el salón-comedor y la cocina, creando un amplio espacio que se ilumina a través de dos balcones y un mirador central.
En esta obra el cliente quiso mantener algunos de los elementos originales de la vivienda, como son las ventanas de vidrio emplomado que hay en el recibidor o los radiadores de fundición que calientan formidablemente el hogar.